Desde Elton John, INAH desaprueba conciertos en Chichén Itzá

En contra de la realización del concierto, Manzanero celebra trayectoria en la zona arqueológica
La celebración del compositor yucateco Armando Manzanero por sus 70 años de trayectoria musical, coincidió con que el Instituto Nacional de Antropología e Historia cumplió 79 años de preservar, proteger e investigar el patrimonio arqueológico. Vaya coincidencia.

A pesar de los recursos legales y la postura del Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del INAH en contra de la realización de un quinto concierto en la zona arqueológica Chichen Itzá, el compositor Armando Manzanero celebró con sus amigos músicos Alex Lora, Eros Ramazzotti, Carlos Rivera y Tania Libertad, entre otros, a unos metros de la pirámide El Templo de Kukulkán.

Chichén Itzá fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1988. Desde el concierto de Elton John en el 2010, los expertos del INAH declararon que utilizar el sitio arqueológico como sala de fiestas no sólo iba en contra de Ley General de Bienes Nacionales, sino que dañaba las estructuras prehispánicas sin tomar en cuenta la finalidad del artículo 2 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, es decir, investigar, proteger, conservar, restaurar y recuperar la zona.

El concierto se gestionó durante la visita de Enrique Peña Nieto a Mérida en mayo del 2017, al Presidente de la República también se le dirigió una carta de los investigadores para que prohibiera el concierto, sin embargo, esto tampoco trascendió.

Para calmar las críticas, la empresa Raw dirigida por Manuel Reta Calcaneo, organizador principal del concierto, prometió cumplir con las disposiciones técnicas y recomendaciones del INAH como no usar vehículos pesados en la zona, no afectar la visita pública, estar a una distancia de 15 metros de cualquier estructura y un límite de cinco mil 200 asistentes.

Además, propusieron destinar un porcentaje a las asociaciones sin fines de lucro Reforestamos Méxicos y Ponte Oreja. Sin embargo, quien suscribe esta nota preguntó en una rueda de prensa previa al concierto, qué porcentaje de lo recaudado se invertirá en estas organizaciones, a lo cual Manuel Reta Calcaneo no contestó aludiendo que no le correspondía decir el precio del programa de Reforestamos México que ayudarían y que cada aparato auditivo de Ponte Oreja costaba dos mil pesos.

También estaba programado que 10 personas con nuevos aparatos auditivos estuvieran presente en el concierto, así como habitantes de las comunidades cercanas, éstas últimas se encontraban en la última fila.

El escenario fue instalado a unos metros del Templo de Kukulkán, desde la perspectiva de los reporteros fue complicado observar la distancia de la estructura a la pirámide -y el concierto en general- pero en apariencia estaba bastante cerca.

El resto de los monumentos aledaños se encontraban a muy pocos metros del público. Aunque el inicio estaba programado a las 20:30 horas, comenzó poco antes de las 22 horas. El volumen, probablemente por indicación del INAH, fue más bajo que en los conciertos habituales.

Al concierto asistieron Sarita Blancarte, presidenta del DIF municipal y esposa del gobernador Rolando Zapata Bello; el titular de la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur), Saúl Ancona Salazar; el titular de Sedeculta, Roger Metri Duarte; Diego Prieto, delegado del INAH en Yucatán, y Jorge Salvador Gutiérrez Vázquez, subsecretario de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura.

El área destinada a la prensa fue un corral sin asientos, establecido a la izquierda junto a las últimas filas del público. Desde ahí, el escenario sólo se podía apreciar a través de las pantallas. Media hora antes de que el concierto terminara, algunos reporteros fueron dirigidos a las sillas vacías delante de los invitados “especiales” de las colonias cercanas. Después del protocolo de nueve horas para la prensa, desde las 17 horas hasta las dos de la mañana, al regreso a Mérida se les negó la petición de pasar por una tienda para comprar algo de tomar o comer.

Aunque no se presentaron manifestantes a la zona arqueológica, en la Ciudad de México, una centena de académicos, técnicos, investigadores y demás personal del INAH se manifestaron en la explanada del Museo Nacional de Antropología por alrededor de cinco horas el mismo día por la mañana.

Una de las opiniones que más trascendió, fue la de Alfredo Barrera Rubio, ex director del Centro INAH-Yucatán, quien expresó que “quizá Armando Manzanero es maya, pero no piensa como maya”, al respecto de las razones por las cuales Manzanero manifestó tener derecho de realizar el espectáculo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s